martes 20 de noviembre de 2007

Día mundial de los Derechos del Niño

Cada 3,6 segundos muere una persona de malnutrición, la mayoría de las veces, un niño.
Más de 15 millones de pequeños han perdido uno o ambos padres por el sida.
Todavía hay más de 70 millones de menores en todo el mundo sin escolarizar.
El 50% de los nacimientos que se producen no son registrados oficialmente.
... Sólo son datos, números, cifras; estadísticas idénticas a las que nos invaden cada día en la prensa, en la televisión, o en cualquier otro medio, pero en este caso, las cifras son personas.
Aunque no es portada en ningún diario (sólo algún periódico como El Mundo o El País hace referencia a ello en la sección de Sociedad o Solidaridad) ni es el politono de moda, esos datos, esos porcentajes, esas personas son problema de todos, porque todos podemos hacer algo.
Hoy día 20 de noviembre es la celebración mundial del día del Niño, fecha que coincide con el 18 aniversario de la Convención de los Derechos, bajo la que se ha conseguid algunos avances positivos como la reduccíón casi en 4 millones la mortalidad en niños menores de 5 años, o el mayor acceso a la educación, pero sabemos que eso no es suficiente.
Uno de los mayores problemas, según denuncia Unicef, es que casi el 50% de los niños que nacen en países en vías de desarrollo no se registran, con lo cual no existen, y al no existir, no tienen derechos; frente a esto es difícil actuar, pero es necesario hacerlo. Unicef presenta la idea de la creación de la figura del "comisario del niño" para vigilar la correcta y eficaz aplicacion de la Convención, además realiza un llamamiento a los estados para que se refuerce el sistema social y los contextos legales; sería interesante que se siguiera investigando, no sólo desde las ong´s, en estrategias altenativas para que problemas como este, que son de índole burocrática, no supongan una traba letal en a infancia y en el futuro de la población mundial.
El día 20 de noviembre no debe ser un día para que los de siempre se den palmaditas en la espalda por todo lo conseguido, sino un día para la relfexión de todo lo que queda por hacer.